Hace un tiempo, llegó al feed de Youtube una recomendación de Kye Smith, un baterista que se dedica a subir covers de punk en batería; pero la recomendación no eran los Dead Kennedys o Blink-182, sino The Beatles. No soy muy asiduo viendo covers en Youtube, se me hacen simples y sin creatividad los cientos (tal vez miles) de niñas tocando Love Will Tears Us Apart de Joy Division en ukulele. Pero lo que Kye hizo para llamar mi atención, era la evolución musical del cuarteto, varios segundos de todos los sencillos que salieron entre 1964 y 1971, enfocándose en la batería. Desde los primeros sencillos, Ringo Starr se adecuaba a todos los estilos y ritmos que el resto de la banda creaba. Este progreso se aprecia en esos 5 minutos que dura el video, que me recordó un evento que pasó este año.

Fue la introducción de Ringo en el Salón de la Fama del Rock & Roll. Después del tributo a Lou Reed, varios bateristas como Dave Grohl (Foo Fighters, Nirvana), Tré Cool (Green Day), Stewart Copeland (The Police) y Chad Smith (RHCP), empezaban a hablar sobre la influencia que tenía Ringo en el rock.

No solo era el menos talentoso de los 4 Beatles para escribir, sino que también era conocido como el menos popular de los Beatles; el que pasaba más inadvertido. Pero algo que estos dos clips me recordaron, fue que Ringo Starr estaba más allá de la popularidad de cada uno. Ringo en realidad era talentoso al momento en que tomaba las baquetas.

Su forma de interpretar era diferente a la de cualquier otro baterista de la época, improvisando y haciendo uso del resto de la batería para darle un efecto diferente a solo seguir el compás solo con la tarola y los hi-hats.




Con los primeros tracks, se pueden escuchar las diferentes formas de tocar los platillos, con una velocidad y una técnica innovadora. Ese swing fue su sello durante el ascenso de los Beatles, cuando alimentaban a las masas tocando canciones de amor en estadios.

Pero dentro de estos álbumes, Ringo mostraba gradualmente otra faceta creativa, haciendo uso de los toms como parte estructural de la canción. I Feel Fine y Ticket to Ride fueron las canciones adecuadas para establecer una batería, que no era solo un reto, sino el complemento perfecto que hacía del rock & roll algo sofisticado.

Con la separación de la banda con los escenarios y su exposición a la psicodelia, George, John y Paul se adentraron en sonidos nuevos, mientras que Ringo experimentaba con otras formas de grabación para su batería, conservando la misma alma. Nowhere Man era el rezago pop, pero mostraba un sonido grave y fornido; Tomorrow Never Knows contenía una batería como protagonista, que daba inicio a una libertad creativa para toda la banda, pero más importante, para un Ringo que ya no tenía los paradigmas que todo baterista llega a tener cuando tiene que adecuarse a la canción del resto.

El climax de las drogas hacen que Starr sea pieza fundamental. Ya no era un simple acompañamiento, sino que le daba el sentido a la canción. Con Only a Northern Song, la batería era el guía de la parafernalia sonora que Lennon y McCartney usaban. La mítica Lucy in the Sky With Diamonds, no es imaginada sin el uso de los platillos. Finalmente, la experiencia de Blue Jay Way construía un paisaje tranquilo y extasiado.

El desenlace es la mejor interpretación de batería conocida: A Day In The Life, elogiada por todos, que no solo compendia los talentos de los 4, sino que posiciona ante la critica a un Ringo que toma a la melodía como parte de un ser, y demuestra que la espontaneidad puede ser la mejor formación de un músico, que entiende el valor emocional de una canción, así como un ejecutor hábil y perfeccionista.

Helter Skelter, conocida por ser el antecedente del metal, es una canción del último período, y la que forjó un sonido para el naciente hard rock y heavy metal. En ella, Starr regresa a sus raíces bluseras y le da un giro hacia un sonido más fuerte y difícil de lograr. Este sonido maduro se escucha en Birthday y Revolution, que muestran influencias del blues, y las llevan a una velocidad que se retomaría unos años después por bandas como AC/DC o Led Zeppelin; a algo que en un futuro sería nombrado hard rock.

Abbey Road es la parada para cualquier músico, no solo por la cantidad de ritmos y sonidos que nos da, además es la oportunidad perfecta para conservar la vida de un baterista y su adaptación ante esta gama de ritmos, con la facilidad de no sesgarse, manteniendo la fluidez y consistencia de las canciones, el lado A con Come Together y I Want You, le regala otro giño al hard rock. Y el lado B, que contiene el épico “medley de Abbey Road”; es una despedida de los Beatles a los millones de personas que estuvieron ahí, donde el trabajo de Ringo es soberbio, resaltando en Polythene Pam/She Came In Through the Bathroom Window. Pero estos 16 minutos culminarían con The End: llena de solos de guitarra, que expresivamente incluye una ejecución perfecta de batería, el más grandioso solo de batería. Ringo no era el relleno de la banda, era el alma de ella.

Después del ciclo de vida de los Beatles, la carrera solista de Ringo tuvo muchos altibajos, poniendo en duda la capacidad compositora de Ringo, pero reafirmando que es un genio como músico. Las canciones que llegaban a los charts eran escritas por McCartney, Harrison y Lennon. De entre los numerosos álbumes que lanzó, muy pocos pegaron; todos tenían el mismo ingrediente: una batería sólida, constante y que nunca se volvió un sonido forzado. Esto, junto con las canciones que interpretó con los Beatles, le daba cierta calidad característica y voz hogareña. Este sentimiento lo lleva a escribir siempre con nostalgia su vida, en cada disco, recordando a los Beatles, su natal Liverpool y su antigua banda, Rory and The Hurricanes.

Podría decir sin dudas que Ringo es mi Beatle predilecto, y no por la fama sin sentido que le dio 500 Days of Summer, que fatalmente creó una fanaticada de niñas “cool” expresando que Starr “era el mejor porque nadie más pensaba que lo era”. Pero la realidad es que Ringo Starr es  una de las personas más sencillas y hábiles que la música pudo haber dejado. De los pocos músicos que podía transmitirte las propias emociones que el sentía.

@mrdonpedro

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