El año pasado, los premios Oscar se vieron envueltos en una mar de críticas al no considerar a un solo afroamericano dentro de sus nominaciones; es así que este año la Academia ha decidido ajustar dicho desbalance ofreciendo muchas atenciones al segundo largometraje de Barry Jenkins, Luz de Luna (Moonlight), un íntimo e inquietante drama acerca de un desfavorecido niño afroamericano que crece “en el closet” de un vecindario predominantemente negro, en Miami.

Tres son los actores que interpretan a nuestro protagonista, Chiron, a la edad de nueve, 16 y 26 años; y otros tres quienes interpretan a Kevin, un camarada suyo y con cuyo destino está entrelazado. Ninguno de los tres actores que interpretaron a ambos personajes se conoció mutuamente antes de finalizar el rodaje, dado que Jenkins deseaba que cada uno desarrollara su propia personalidad, lo que contribuyó a que las tres etapas argumentales de esta película proyecte frescura y originalidad. No hay un solo resquicio de debilidad en alguna de las seis interpretaciones.




Aunado a ello, Naomie Harris nos brinda una sorprendente interpretación en su papel de la iracunda y adicta madre de Chiron; sin embargo, el trabajo más meritorio proviene de Mahersala Ali, con su actuación de reparto en el papel de Juan (que nunca es llamado como tal, pero que así aparece en los créditos), un narcomenudista que por azares del destino toma a Chiron bajo su cuidado. El personaje de Ali puede desaparecer de la narrativa tras el primer capítulo, pero su figura permanece, delicadamente, hasta la última escena.

Con este gran reparto, la adaptación de la novela de Tarell Alvin McCraney abunda fundamentalmente sobre la cuestión de la identidad, en lo difícil que resulta hallar nuestro lugar en el mundo, y más aún, lo complicado de permanecer en él cuando creemos haberlo encontrado. Chiron tiene que ir descubriéndose a sí mismo acompañado de una sociedad violenta que impone lo que debe de ser, y que castiga severamente lo “diferente”. Tales circunstancias lo orillan a construir una personalidad sustituta, capaz de hacer frente a las exigencias de su contexto, pero que al final de cuentas no es más que una máscara que sólo recubre lo que innegablemente es y debe ser.

Y aunque la superficie de esta película nos aterriza específicamente en los problemas y dificultades de una persona que abraza su sexualidad culturalmente vilipendiada, su argumento llega a ser del todo universal en alcance e intención. Luz de Luna abraza la miseria, la intolerancia, la batalla de superar obstáculos aparentemente infranqueables, y por supuesto, el amor. Uno no tiene que ser gay, o negro, u hombre para empatizar con las batallas de Chiron: es suficientemente haber deseado lo que reiteradamente nos han pintado inalcanzable; es suficiente tener tantita humanidad.

Ya en un aspecto más estético, el estilo visual de Jenkin ha dejado atrás esta moda reciente de hacer que las películas con temas ásperos aparezcan obscuras y sin saturación; al contrario, los colores son ricos y vibrantes, y aunque tiene un poco de retoques, la técnica nunca se utiliza en exceso. Por otra parte, el score de Nicholas Britell es notable; las selecciones de Mozart, Areta Franklin y Caetano Veloso imprimen de forma precisa los sentimientos y las emociones que la película va emanando en cada secuencia.

Da la impresión de que difícilmente podrán arrebatarle óscares a “La La Land”, pero si existe una seria contrincante a dar la sorpresa este 26 de febrero en el Dolby Theatre de Los Ángeles, ésa es Luz de Luna, un filme que se aparta de los prototipos hollywoodenses y que coqueta más con los parámetros del cine independiente; franca, nada pretenciosa y con atisbos muy certeros que giran en torno a la siempre doliente condición humana; un drama demoledor que demuestra cómo de un contexto de violencia e intolerancia pueden nacer historias entrañables, y cómo es que aún el mundo más hostil, caben los sueños.

Moonlight, dirigida por Barry Jenkins, nominada a:

  • Mejor Película
  • Mejor Director: Barry Jenkins
  • Mejor actor de reparto: Mahershala Ali
  • Mejor Actriz de reparto: Naomi Harris
  • Mejor Fotografía: James Laxton
  • Mejor Edición
  • Mejor Guion Adaptado
  • Mejor Banda Sonora

Más críticas del Oscar 2017:

“La La Land”

“Hell or High Water: Comanchería”

“Manchester frente al mar”

La Llegada

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