No he podido dejar de pensar en él desde la primera y última vez que dormimos juntos.

Han pasado dos semanas y quiero volver a contemplar la silueta de su figura casi visible entre las penumbras de la noche. Anhelo que vuelva a tocarme, quiero volver a sentirle, quiero volver a besarle.

[Es el juego del amor…]

Vinimos a la vida de forma paralela, en distintas generaciones… Pero nuestras pasiones, la música y el ritmo de la vida, nos unen.

Nunca pensé plasmar mi mirada en él. Qué ironía, muchas veces cruzandonos por los pasillos, y ahora un momento se petrifica en un recuerdo irrepetible.

No ha sido una coincidencia la pérdida de un gran amor casi en el mismo camino. ¿Acaso fue el destino que quiso que nuestras luces coincidieran?

Regido por la inestabilidad y el desequilibrio. No sé si debería huir.

Llevaré conmigo el recuerdo de aquella madrugada. Quiero volver a sentirle, quiero volver a besarle, para otra vez tocarle y no volverme a resistir, ni sucumbir ante el deseo infinito de mirarle.

[Estrechez de Corazón]

Por: Vanesa Guadarrama

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